Alquilar una vivienda parece fácil: pones un anuncio, enseñas el piso y firmas. Pero los problemas que acaban costando dinero casi siempre nacen de los mismos errores. Estos son los más habituales y cómo evitarlos.
1. No filtrar bien al inquilino
El error más caro de todos. Alquilar al primero que aparece, sin comprobar su solvencia ni su documentación, es jugársela. Una buena selección del inquilino es la mejor garantía de cobro que existe.
2. Alquilar sin seguro de impago
Mucha gente piensa "a mí no me va a pasar". Pero si pasa, un impago sin cobertura puede suponer meses sin cobrar más los costes del desahucio. Un seguro de impago traslada ese riesgo a la aseguradora.
3. Usar un contrato genérico o desactualizado
Un contrato descargado de internet o copiado de hace años suele tener cláusulas nulas o desfasadas (referencias a leyes derogadas, actualizaciones mal planteadas, gastos mal repartidos). Un contrato bien redactado y conforme a la LAU vigente te ahorra disgustos.
4. Poner un precio equivocado
Pasarte de precio deja el piso vacío; quedarte corto te hace perder ingresos. Conviene fijarlo con datos reales de mercado, no por intuición.
5. No hacer inventario ni fotos a la entrada
Sin un inventario fotográfico firmado, demostrar un desperfecto a la salida es casi imposible, y la devolución de la fianza acaba en discusión. Cinco minutos de fotos a la entrada evitan muchos problemas al final.
6. Tomar decisiones en caliente (y de forma ilegal)
Ante un conflicto, cambiar la cerradura o cortar suministros es ilegal y se vuelve en tu contra. Por muy injusta que sea la situación, la vía es siempre la legal.
7. Desconocer la normativa
Quién paga los gastos de gestión, cómo se actualiza la renta, cuánto dura la prórroga obligatoria, dónde se deposita la fianza… Son detalles que la ley regula y que, mal gestionados, generan problemas. No tienes que ser un experto: para eso está la gestión profesional.
La forma fácil de no cometer ninguno
Todos estos errores tienen algo en común: se evitan con experiencia y método. En nuestra gestión integral nos ocupamos de cada uno de estos puntos por ti, para que alquilar sea lo que debería: una fuente de tranquilidad, no de preocupaciones.
¿Prefieres no preocuparte de nada de esto?
En Alquiler Tranquilo gestionamos tu piso de principio a fin: cobras el día 5 y, si hay impago, lo resolvemos nosotros con el seguro hasta el final del desahucio.
Solicitar estudio gratuito →Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento jurídico ni fiscal personalizado. Cada caso tiene sus particularidades; si necesitas ayuda con tu vivienda, escríbenos y la estudiamos contigo.